miércoles, 24 de agosto de 2016

Héctor Pavez Casanova, recopilador del folclore chilote.


Este es un escrito del periodista Ricardo E. Ortiz Barría, del Diario El Divisadero de la Patagonia, Chile.

Medio que pueden encontrar y leer en El Divisadero.

Porque éste es un buen reportaje y homenaje a un cultor del folclor como "nuestro" Héctor Pavez Casanova, transcribiremos el escrito completamente y a la vez, porque nos informa de su trayectoria y algunas actividades de Héctor que nosotros no sabíamos.


Dejamos con ustedes al cronista Ricardo E. Ortiz Barría, del diario de la Patagonia de Chile.


“Pero la guitarra chilota del Indio Pavez se quedó muda en Paris . No se si habrá quedado muda en Père Lachaise, junto a la Piaf o Jouvet; lo que si sé, es que volverá con nosotros cuando la patria baile la cueca larga de la liberación”.


Así escribía en 1977 en México D. F. a dos años del prematuro fallecimiento en Paris Francia, el día 14 de Julio de 1975, del folklorista Héctor Pavez Casanova, nuestro amigo y maestro el recordado René Largo Farías(Q.E.P.D.), en su ensayo titulado “ La Nueva Canción Chilena”. Lo cierto es que pese a las torturas, muertes, desapariciones y exilios que caracterizaron esos duros años, el legado del Indio Pavèz, ha estado siempre vivo, de Arica a Punta Arenas, en el corazón de todo el pueblo chileno.


Ratificando lo anterior, ha sido presentada recientemente por la Editorial “Puerto de Palos”, una biografía testimonial fruto del esfuerzo y la perseverancia del profesor músico, guitarrero y escritor Carlos Valladares Mejías “La Cueca Larga del Indio Pavez”



Motivado por una mutua amistad, y una carrera artística en paralelo hasta Septiembre de 1973, su autor, quien al respecto nos refiere “Creo que el trabajo de Héctor debe ser más conocido porque tiene médula y ello justifica cualquier iniciativa para contribuir a divulgarlo, Estamos ante un personaje histórico, que ya es hito dentrote la música chilena. A pesar de su corta existencia terrenal, como fue también el caso de Rolando Alarcón, vivió muy poco e hizo muchísimo.


  Nos deja un gran legado”, nos entrega con gran realismo y rigurosidad a largo de 432 páginas, la vida y obra de este gran folklorista e investigador nacional, nacido en Santiago el 1º de Diciembre de 1932 en la casa familiar de calle Pizarro 1954(comuna de Santiago). El mismo que, convaleciente de una delicada operación al corazón, no dudó en presentarse con posterioridad al Golpe de Estado, a una audiencia en compañía de la maestra Margot Loyola y el cantautor Homero Caro (Q.E.P.D.) con el “responsable cultural de la Junta”, fueron a pedirle respeto y libertad de trabajo para los artistas a nombre de los folkloristas y cantores populares chilenos. Obviamente la respuesta fue negativa pues las peñas habían sido clausuradas “hasta nuevo aviso”.


En el prologo de la obra, el novelista y Premio Nacional de Literatura 2007 José Miguel Varas, sintetiza con acierto el trabajo del autor y el contenido de la misma, señalando al respecto que “En su trabajo no se limita a la repetición de los datos y las fechas que resumen las andanzas por la vida y la trayectoria artística de Héctor Pavez, sino que retrata su personalidad, marcada por la búsqueda apasionada de la belleza a través de las expresiones más autenticas de la música vernácula, por el rigor en la investigación en las raíces del canto y la danza creados por el pueblo chileno a lo largo de los siglos y, por sobretodo en el arte excelso de su canto. Refleja además su permanente identificación con los de abajo “los que viven por sus manos” y con las luchas populares por la justicia social” .


En el volumen XXIX de la extraordinaria serie “El Folklore de Chile” del sello EMI Odeón, iniciada en 1957 con nuestra gran Violeta Parra, titulado “Héctor Pavez, Folklórico-Popular”(1972) el tercero de su cuatro álbumes como solista, en donde le acompañaron los músicos Francisco Soublette (rabel), Gastón Soublette, Enrique Soublette, Enrique San Martín G. y el autor de la obra en comento, Carlos Valladares M. en guitarras(estos dos últimos conformaban en la época, el dúo “ Los Emigrantes” acompañantes entre 1968 y 1973 del también fallecido profesor, folklorista y destacado cantautor Rolando Alarcón Soto), más la participación de Mauricio González en acordeón. El propio intérprete, al realizar la presentación del repertorio, en la contraportada del entonces disco de vinilo, concluye quizás de un modo premonitorio, señalando... “Por esto dejo estas canciones en esta grabación para que las lancen a la rosa musical de los vientos, para que las canten con pasión, las voces de la juventud, defiéndanlas son las canciones del pueblo”.


El autor de la obra junto a E. San Martín acompañaron a Héctor Pavez con sus voces y guitarras, en seis de los 12 temas del álbum en referencia, destacando especialmente el vals “ El Tornado”, de quien C. Valladares suele decir comúnmente “ El Tornado está con mi guitarra” .


Si bien es cierto, el legado musical del Indio Pavez a 32 años de su fallecimiento, ha estado siempre presente a lo largo de nuestro país, es sin duda alguna en el archipiélago de Chiloè, con el rescate y proyección de sus cantos y danzas y, en toda la Patagonia, en donde la fuerza y el compromiso de su canto adquirió caracteres de inmortalidad. Sus muy bien logradas versiones de “Viejo Lobo chilote”, vals también conocido popularmente como “El lobo chilote” de Manuel Andrade Bórquez y Porfirio Díaz Parra y “Corazón de escarcha” de Enrique” chilote” Campos, registradas en 1967 y 1970 respectivamente, a diferencia de sus versiones originales, publicadas en 1943 y 1948, contribuyeron decisivamente a su trascendencia y arraigo popular, tanto en Chiloé como en la región de Magallanes, constituyéndose además, ambos valses, en verdaderos clásicos de nuestra música popular chilena


En nuestra región de Aysén, lugar que Héctor Pavez visitara en dos oportunidades(recordamos hoy, el haberlo divisado en una asoleada tarde de primavera en 1969 en la Plaza de Armas de Coyhaique, hasta donde llegara para presentarse en solitario, en el ya desaparecido y legendario Club Nocturno “Lo de Mocha”), junto a la incuestionable vigencia y popularidad de los dos valses precedentemente mencionados, debemos destacar sin duda alguna, su versión de el “ Valsecito de los chacareros”(1972) de gran arraigo popular, principalmente entre los cultores locales del acordeón. A comienzos de los años 90 tuvimos la ocasión de conocer una adaptación regional de su texto, se trata de la grabación aun inédita, realizada por nuestro querido amigo el periodista y cantautor coyhaiquino Alejandro Chocair Lemus con el nombre de “Valsecito de los pioneros”, cabe recordar que, a Héctor Pavez se debe el conocimiento masivo con texto, de este tradicional vals, cuya autoría según consigna el disco corresponde al músico argentino Rafael Rossi y al uruguayo Francisco Brancatti.


El “Indio” Pavez, continua bailando su interminable “cueca larga”, aquella que sigue viviendo en el alma de su pueblo, el pueblo de Chile.


Hasta aquí el escrito de Ricardo Ortíz, en el diario El Divisadero, donde podemos ver lo bien documentado que está en relación a Héctor Pavez Casanova y algunas facetas desconocidas por nosotros en el barrio, de este gran folclorista y recopilador.

Versos a Manuel Rodriguez, canta Héctor Pavez Casanova.



Fotografías: 1) Héctor Indio Pavez, dibujo Santos Chávez de disco Long Play "El lobo Chilote", sello EMI. 2) Palafitos de Chiloé, de Long Play "Tierra de Alerces" de Conjunto Chamal, sello Alerce. 3) Héctor Pavez, de casete "Cantos y Bailes de Chile", sello Alerce.

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